Terapia de yoga

Sistema linfático saludable y yoga - la combinación perfecta

El sistema linfático es responsable de eliminar las toxinas del cuerpo y la salud de la inmunidad.

Cuando Kim Golding le hinchó la mano unos meses después de la cirugía oncológica, no se sorprendió en absoluto: el médico advirtió que la cirugía podría causar edema linfático, acompañado de sensaciones dolorosas. El método de tratamiento propuesto llevó a Kim a la confusión: además de un masaje especial, el terapeuta recomendó sus clases de yoga.

La manera difícil

El sistema linfático es una red de vasos y nódulos a través de los cuales fluye la linfa: un líquido transparente con una multitud de cuerpos blancos que desempeña un papel importante en el sistema inmunológico del cuerpo y ayuda a eliminar toxinas. "Cuando el sistema linfático funciona correctamente, parece un río, durante el cual no encuentra ningún obstáculo en su camino", dice Jane Verdurmen Piarte, profesora de yoga del Programa de Control de Cáncer de Stanford en el Centro Médico de la Universidad de Stanford.

Si se extraen o dañan los nodos, el proceso de flujo linfático se altera y el exceso de líquido comienza a acumularse en los tejidos, lo que reduce la cantidad de oxígeno que necesita el sistema linfático. Esto evita la cicatrización de las heridas, aumenta el riesgo de infección y puede provocar discapacidad. La mayoría de las veces, la hinchazón se forma en las extremidades, pero puede ocurrir en otros lugares.

Flujo libre

La práctica regenerativa puede reducir el riesgo de linfedema. "El estrés es un gran peligro para el sistema linfático", dice Piart. "Para enfrentarlo, es necesaria una relajación profunda. Además, el yoga promueve la libre absorción y circulación del líquido".

Lisa Gilburn, directora de la Escuela de Yoga Bikram en Florida, sabe de primera mano sobre el linfedema. Después de un tratamiento contra el cáncer, volvió al trabajo, durante el cual estaba constantemente en pie. Pronto tuvo linfedema, que fue acompañado de un dolor insoportable. Cambiar a una sesión no resolvió el problema, pero las clases de yoga brindaron alivio casi instantáneo.
Michelle Robinson, fundadora y directora del centro de yoga californiano MindBodyZone, dice que el flujo libre de la linfa puede realizarse inclinándose hacia adelante, girando y respirando suavemente. "Si te duelen las piernas, haz posturas hacia arriba", recomienda. "Lo más importante es escuchar tu cuerpo y no forzar demasiado tus músculos, porque los esfuerzos excesivos contribuyen al fluido estancado.
Si sufre de enfermedades del sistema linfático, antes de comenzar a practicar, consulte a su médico. Foto: alexzandrapeters / instagram.com