Meditación

Meditación para aquellos que encuentran difícil calmar su mente.

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Descripción de la tecnología que crea una sensación de paz y bienestar.

Esta meditación no solo pacifica la mente inquieta, sino que también aumenta la creatividad y la claridad, al tiempo que crea una sensación de paz y bienestar.

Hay una sensación de asombro, curiosidad, y esta es la base de una vida más feliz y significativa. Los sentimientos de constricción, insatisfacción y vergüenza, que a menudo acompañan los primeros (y no solo los primeros) intentos de meditación, desaparecen.

La técnica calma al crítico interno y permite que nuestro verdadero yo se manifieste. Ella nos da el coraje de aceptarnos con todos nuestros defectos, de tratarnos con amabilidad, empatía y compasión para que podamos abrazar al mundo que nos rodea.

Proceso de ejecución

  1. Presta atención a los sonidos que te rodean. Siéntate Cierra los ojos y realiza el espacio que te rodea. Escucha los sonidos del mundo que te rodea. Escúchalos y luego suelta.
  2. Mentalmente escanear el cuerpo. Comienza a recorrer tu mirada interior a través del cuerpo, comenzando por los pies. Mantén la atención en ambos pies al mismo tiempo.

    Sienta todas las sensaciones en ellos, y luego continúe, dirigiendo la atención a los tobillos, la parte inferior de las piernas, las rodillas, las caderas y la pelvis. No te apures. Luego, preste atención a las manos, brazos, hombros, cuello, cabeza, cara, nariz y labios.

  3. Sigue tu aliento Preste atención al movimiento de la respiración en el cuerpo; hágalo todo el camino, siguiéndolo por dentro y por fuera. No trates de cambiar nada; Solo siente su ritmo natural y fluido.
  4. No te deshagas de los pensamientos molestos, notalos, reconoce y sigue adelante. Cuando te des cuenta de que tu mente está vagando, observa los pensamientos en sí mismos. No importa si tienen la forma de palabras o imágenes: simplemente manténgalas en la esfera de su atención durante unos segundos y luego vuelva a la respiración.

    Después de unos minutos, dirija su atención a cualquier pensamiento o emoción que pase por su mente. Son ellos, y también el espacio entre ellos, los que ahora se convertirán en el foco de nuestra meditación.

  5. Deja que tu mente divague libremente, pero toma conciencia de tus pensamientos. No haga aparecer ningún pensamiento en su mente, solo espere pacientemente hasta que aparezcan. Deja que la mente sea completamente libre, de cualquier control y de cualquier expectativa.

    Intenta darte cuenta en el instante en que aparece un pensamiento, luego míralo. Vea cómo surgen y váyase, cómo un pensamiento da lugar al siguiente, y al siguiente y al siguiente.

  6. Enciende tu mente observadora. Observe cómo desaparecen los pensamientos cuando deja de responder a ellos, critíquelos o culpe a sí mismo por ellos. Observe lo que sucede cuando sus pensamientos se detienen por un segundo; intente sentir cómo es cuando no hay pensamientos.

    Se puede sentir como pura serenidad, como vacío, o como algo difícil de describir con palabras. Sea lo que sea, solo espera, como si estuvieras sentado en la orilla de un gran lago, y esperándote pacientemente.

  7. Constantemente vuelve la atención a la respiración cuando la mente comienza a vagar. Después de varios ciclos de respiración, comience a esperar pacientemente a que aparezca otro pensamiento o emoción. Tal ciclo puede repetirse innumerables veces. No importa Lo que importa es la observación de tu mente, con todas sus vibraciones y preocupaciones.

Después de 10 minutos, gradualmente comienza a cambiar tu atención al mundo que te rodea, dándote cuenta del espacio que te rodea. Abre los ojos. Empezar a moverse Trate de mantener la esencia de esta conciencia durante todo el día.

La meditación funciona mejor si lo haces regularmente: 10 o 20 minutos todos los días, 4-5 veces a la semana.

Fotos: maya_gypsy / instagram.com thewayfaress / instagram.com kinoyoga / instagram.com bohemian_heart / instagram.com

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