Practica de yoga en casa

4 asanas que despertarán a tu diosa interior.

Haz estas asanas para que la diosa interior te recompense con su benevolencia.

El yoga es una oportunidad para desarrollar no solo la conciencia, la fuerza interior y física, la voluntad y el carácter. Durante la práctica, podemos apelar a nuestra Diosa interior, que traerá sus dones, ayuda y sabiduría a tu vida: prueba estas 4 asanas para que ella pueda recompensarte con su benevolencia.

  1. Pose de la diosa. Separe las piernas, separe los pies para que los dedos de los pies se vean en diferentes direcciones y siéntese profundo para que las rodillas formen un ángulo de 90 grados. Fije esta posición e imagine cómo su cuerpo se eleva hacia arriba desde los músculos de las piernas y el abdomen llenos de fuerza. Consejo: asegúrese de que sus rodillas estén al ras con sus dedos medios, no desplazados hacia su pulgar.
  2. Cosa salvaje Pose con un título lúdico te ayudará a expresar tu alegría y buen humor. Tome la posición de la correa lateral, coloque la pierna superior en el piso detrás de usted, doble la rodilla hacia el ángulo deseado y levante el talón del piso; empuje el piso con un dedo del pie como si estuviera usando zapatos de tacón alto. Levante sus caderas y estire la parte superior de su brazo a lo largo de su cabeza para que su axila se gire hacia su oreja. Estirando, imagina cómo el viento se desliza suavemente sobre tu ropa, repitiendo los contornos de tu cuerpo. Consejo: mantenga su pierna recta estable, como si todavía estuviera en una postura de tabla lateral. De esta manera, también puede estirar la superficie lateral del cuerpo o abrir el cofre, arqueado en la espalda.
  3. Pose de bailarina. Aunque la deidad Nataraj, a quien honramos al realizar esta asana, era un hombre, la postura del bailarín ayudará a revelar su feminidad, desarrollará un sentido de equilibrio, flexibilidad y fuerza. Imagina que con tu baile glorificas la vida en todas sus formas, y tu corazón lleno de alegría asciende al cielo. Consejo: empuje su pie en su mano, esto ayudará a aliviar la compresión de la parte inferior de la espalda y abrirá más el pecho.
  4. Pose de sirena. Durante esta asana, su cuerpo se gira hacia un lado, los brazos se doblan detrás de la cabeza, el pie del pie detrás de él se encuentra en la curva interna del codo de una mano y la cabeza descansa sobre el hombro de la otra. Mueve tus caderas hacia delante e imagínate a ti mismo como una criatura maravillosa y seductora. Consejo: tirando de su pierna trasera, imagine que está moviendo simultáneamente su pie delantero hacia la pared detrás de usted. Esto te ayudará a apoyar tu espalda baja, permitiendo que la energía suba por la columna vertebral.
Para sentirte como una Diosa, no tienes que ser un yogui experimentado o tener un cuerpo entrenado perfecto; basta con aceptar todo lo que te da vida y mantener la calma, incluso cuando la tormenta ruge. Recuerde las sensaciones que experimenta mientras realiza estas asanas, guárdelas y transfiéralas de la estera a su vida diaria.